Su función es la de retener agua, aportando hidratación y volumen. Con el proceso de envejecimiento, el AH se degrada y el organismo disminuye su capacidad de reponerla. El resultado es la pérdida de volumen, contorno y la aparición de arrugas estáticas que dan al rostro una apariencia envejecida y cansada.
Se utiliza para atenuar las arrugas estáticas, es decir, las arrugas que se ven aún cuando el rostro está en reposo, sin gesticular. También se utiliza para devolver volumen a las zonas en las que el mismo se perdió debido al proceso de envejecimiento, como mejillas, mentón y mandíbula, y para reducir las ojeras y aumentar el volumen de los labios.
Si bien es indicado para mujeres que desean eliminar arrugas, recuperar el volumen y contornos del rostro, es el médico quien determinará la indicación más adecuada para cada paciente.
Al igual que el lifting sin cirugía, la pérdida del efecto es gradual y la duración de sus resultados es en promedio de 9 meses a 1 año.
Una consulta es el primer paso para empezar a lograr verte y sentirte como realmente querés. Solicitá una consulta con nuestros especialistas quienes podrán asesorarte sobre los mejores tratamientos para tus necesidades.